Las corrientes analgésicas consisten en la aplicación de una corriente eléctrica a través de electrodos que se colocan sobre la piel (donde hay terminales nerviosas para el tacto, dolor y temperatura). Esta corriente estimula las terminaciones nerviosas que se encuentran en la piel; este estímulo hace que el impulso viaje hacia al cerebro a lo largo de fibras nerviosas llamadas fibras tipo A, relacionadas al tacto y a la temperatura. Estas fibras, antes de llegar al cerebro deben pasar a través de un segmento de la médula espinal llamado sustancia gelatinosa de Rolando que contiene células especializadas implicadas en la transmisión nerviosa (células T) y que funciona como una especie de "puerta de entrada" de estímulos dolorosos y táctiles. Existen también otro tipos de fibras: las tipo C, que son más pequeñas y tienen una velocidad de conducción menor que las tipo A, encargadas de transmitir hacia el cerebro los impulsos dolorosos, previo paso por la sustancia gelatinosa de la médula espinal, lal igual que las fibras tipo A. De esta manera, las células T son estimuladas por los 2 tipos de fibras y "abren la puerta" para que los impulsos táctiles o dolorosos puedan llegar al cerebro (allí el tacto y el dolor se hacen concientes). Cuando aplicamos las corrientes analgésicas, estamos aplicando un estímulo táctil que se traduce en un "cosquilleo agradable", constante; de esta manera estamos estimulando las fibras A. Al ser las células T una puerta de entrada a través de la cual deben pasar las señales táctiles y dolorosas, si sobrecargamos a estas células con información de las fibras A, bloquearán la transmisión de información de las fibras C, que recordemos son más pequeñas, tienen menor velocidad y además están presentes en menor número. Al bloquearse las fibras C, por medio de las células T, el estímulo doloroso dejará de llegar al cerebro.
Las corrientes analgésicas también estimulan la secresión de endorfinas (sustancias que se liberan como un mecanismo de defensa del cuerpo para producir analgesia y bienestar ante situaciones de dolor, estrés, etc. pero a veces en estos estados disminuye su producción y no alcanza para inhibir grandes dolores o producir sedación,). Lo que produce la corriente eléctrica (a una determinada frecuencia) es un estímulo "pseudodoloroso" (aclaramos que no es doloroso, pero el cuerpo lo interpreta como doloroso) que hace que se liberen endorfinas en mayor cantidad, produciendo mayor analgesia. También se estimula la secresión de otras sustancias como las encefalinas y serotonina, que estimulan células de la médula espinal inhibitorias del dolor.
Se aplican, siempre y cuando el dolor esté diagnosticado. Los electrodos se colocan en la zona de dolor o en puntos de acupuntura (electrodos más pequeños). La dosificación es en frecuencia, intensidad, tiempo de aplicación y número de aplicaciiones.